Cada vez que me acerco a mi librería amiga, ojeó un poco las novedades que hay, tanto en materia de literatura como en comics y manga, me gusta mucho leer por lo que siempre estoy revisando para asegurarme que no me pierdo nada interesante, y así llegue a dos compras nuevas para mi biblioteca de historietas: Naruto 7 y 8 de Larp Editores.

El sello maldito

Finalmente la historia de Naruto empieza a volverse más intrigante con la aparición de un personaje realmente malvado, y no un simple ninja renegado como Zabuza, sino un verdadero guerrero que es malo por el mero hecho de disfrutar la maldad: Orochimaru.

Con un diseño con muchas similitudes a una serpiente, relacionado según leí con una historia mitológica japonesa, Orochimaru cambia de piel, controla a una gigantesca serpiente y tiene poderes mucho más allá de lo imaginable, y está obsesionado con Sasuke.

Pero en vez de atraparlo durante el examen en el Bosque de la Muerte, la intervención de Naruto lo obliga a cambiar de estrategia. Deja una marca en el cuello de Sasuke y se retira con la enigmática frase 'Sasuke me va a venir a buscar'.

Los ninjas del sonido y el nuevo desafío

El tomo ocho presenta los comienzos de una especie de torneo donde los ninjas de las diferentes aldeas deben enfrentarse en batallas 1 contra 1 para reducir el número de contendientes que llegarán a convertirse en chounin, el segundo grado en la escala de ninjas.

Después del momento de tensión vivido durante la prueba en el bosque, el torneo viene a bajar un poco los decibelios ya que las peleas están controladas y hay menos riesgo para los personajes. De todas formas, Gaara de la arena se presenta como un enemigo formidable y según los resultados de los combates veremos más sobre Sasuke, Naruto y Rock Lee de acuerdo al como avance la trama.

Los tomos 7 y 8 de Naruto son muy entretenidos, aunque me gusto más toda la parte referida a Orochimaru ya que parece un personaje con mucha energía y un buen argumento para justificar sus actos.