Empezó el 2012 y como no podía ser de otra manera decidí seguir la lectura de mis libros, noveles e historietas preferidas. Una forma de pasar las tardes de verano cuando empieza a caer el sol visitando mundos de fantasía o conociendo más sobre la historia de mi país.

Aventuras ninja para una tarde de sol

Me acerqué a mi librería amiga y adquirí dos nuevos números de Naruto, una serie que me atrapó desde su versión animada y que después sentí casi una obligación leer en manga para conocer más a fondo los detalles que su autor le infiere a sus personajes, y la sensación es verdaderamente grata.

Por un lado la animación es muy fiel, pero por otro en cada cuadro se ve un estilo propio, atrapante y muy dinámica para narrar una historia de ninjas, amistad y combates.

El tomo #3 de Naruto editado por LARP comienza con el entrenamiento de Sasuke, Naruto y Sakura para enfrentarse a un posible ataque del ninja reneado Zabuza. Herido por haber utilizado al máximo su técnica especial, Sharingan, Kakashi enseña a sus discípulos a utilizar mejor el chakra para poder defenderse.

Para proteger a Tazuna y lograr terminar la protección del puente, el Equipo 7 tendrá que utilizar todo su poder en una lucha a todo o nada para detener de una vez por todas al demonio Zabuza.

Muerte en el puente

La pelea contra Zabuza en el cuarto tomo es aún más difícil que antes porque ahora aparece su asistente, Haku, pero Naruto conoce el buen corazón de este nuevo guerrero y tendrá que enfrentarse a un cruda realidad: el mundo de los ninjas está rodeado de muertes.

Los poderes especiales de Haku le permiten utilizar una técnica de Barrera de Sangre, incapaz de ser imitada por el Sharingan, y así pone contra las cuerdas a Sasuke. Naruto llega tarde al combate pero su ira desencadenará un ataque del Zorro de 9 colas.

Zabuza y Haku son la primera dupla de personajes importantes a los que se enfrentan Naruto y compañía, y a esa estupenda pelea le sumamos las técnicas de Kakashi para terminar con uno de los tomos más divertidos y emocionantes hasta el momento.

Masashi Kishimoto ha conseguido un shonen de primer nivel que atrapa a grandes y chicos, mujeres y varones gracias a una narrativa dinámica, sin vueltas y pensada para entretener en todo momento.