Diez años han pasado desde que las Torres Gemelas cayeron el 9/11, ya través de los años, una gran variedad de talentosos escritores de ficción han tratado de darle sentido a esa  experiencia que cambió al mundo: Lynn Sharon Schwartz, John Updike, Jonathan Safran Foer, Claire Messud, por nombrar sólo algunos.

La brillantez del libro de Amy Waldman es que ella no trata de aplicar la lógica de porqué  el 11/09 ocurrió, ni se intenta recrear las emociones complejas y traumáticas que la mayoría de los estadounidenses sintieron ese día. En su lugar, se explora algo más amplio: las consecuencias que  derivaron en un país confundido, dividido, y enfermo de miedo, clamando por dar sentido a la insensible acción de ese día.

El libro comienza con un título ambiguo: La Presentación. En el plano concreto, la presentación se refiere a los envíos anónimos que los arquitectos - en la mejor tradición democrática - que competían por el derecho a construir un monumento perdurable en la Zona Cero. Pero en realidad esconde un significado más profundo. El lector pudiera pensar que Waldman se refiere a la presentación de los musulmanes en el Corán, lo que obligó los obligó a tomar ciertas posiciones radicales hacia las demás religiones, pero el comentario generalizado es que la Presentación simplemente se refiere a los miedos más profundos de los estadounidenses. Personalmente creo que es todo eso. El argumento central de la historia es este: el arquitecto ganador de La Presentación resulta ser un estadounidense llamado Mohammad Khan cuya verdadera religión es la ambición.

Se trata de su diseño, su reputación, y tener un lugar en la historia. Mohammed apenas a puesto un pie en una mezquita en toda su vida. Su diseño - un jardín - es reconfortante y tranquilizador, sobre todo para el único miembro del jurado de selección que también es viuda de una víctima del 9/11. Una vez que la identidad de Mohammed se filtra como el ganador, el frenesí de la opinión pública comienza. Él es llamado, entre otras cosas, "decadente, violento, insolente, aberrante y típico". Otros personajes se destacan como  el periodista ambicioso que quiere hacer traficar con el sensacionalismo, o el gobernador igual de ambicioso que aspira a la reelección, o el programa de radio que toca los prejuicios del publico. En poco tiempo, el jardín es visto como un "jardín de la victoria islámica,"  y su lealtad a los EE.UU. está siendo cuestionada en todos los frentes.

En la historia vemos la situación desde los puntos de vista de personajes muy diferentes uno de otro , por ejemplo Asma una viuda de Bangladesh cuyo marido un conserje ilegal que murió en los ataques Bangladesh o la viuda rica que es parte del jurado. Hay incluso el punto de vista de un profesor universitario de estudios sobre el Medio Oriente que me parece que se hace las preguntas correctas acerca de diseño del monumento y de esta situación post-9/11: ¿Que es lo que queremos escribir para la historia con ese monumento? ¿Con este jardín pacífico acaso no se esta representando el paraíso al que se llega luego del martirio? ¿Esa no era la obsesión de los extremistas en un principio?. Y la que es para mi la mejor pregunta de todas y que toca el núcleo de asunto: ¿Desde cuando aprendimos a tener tanto miedo y a repudiar a otras culturas?

El libro es una compilación muy exacta de los que  nos ha pasado por la mente a  todo el mundo estos  años post -9/11, el cinismo político con sus jugarretas de siempre, los intereses de los pequeños grupos y como se ocultan entre la maraña de noticias y de información hábilmente manejada para sus mejores intereses. Un debate revelador que me hizo pensar que es mejor para el mundo conocer todas las aristas de este problema, que simplemente creer sólo en lo que en los que nos dicen por TV.