Escuche por primera vez por 1995 el nombre de Roberto Bolaño, por boca de una amiga que aseguraba que este era mejor Garcia Marquez. Levanté la ceja por que con esa presentación tan sonante, adiviné  que 1) Ella había cambiado a su favorito hasta entonces por Bolaño 2) Que para que fuera mejor que el colombiano debía ser muy diferente. Por fortuna son pero que muy diferentes. Me hice con todos los libros que había escrito Roberto Bolaño hasta entonces, quede muy impresionada y convertida en una seguidora más.

Con el tiempo me di cuenta de que la vida misma de Bolaño se convirtió en una historia dolorosa como las que el escribió y en una batalla contra el tiempo. Escribió sus últimos libros contra reloj sabiendo que le quedaba poco tiempo. ¿Como será escribir sabiendo que tienes una cantidad exacta de segundos y mucho trabajo por hacer?. Bueno en esa circunstancia pasó sus últimos años. El resultado fueron 10 novelas excelentes y 3 libros de cuentos en sus últimos diez años de vida.

Murió en 2003 a los 50 años esperando un trasplante de hígado y sin haber terminado su ultima obra, 2666. La intención de Bolaño era publicar en 5 partes para asegurar el futuro económico de su familia. Pero después de su muerte la familia y editores del chileno decidieron publicar un sólo libro monumental de más de 1200 páginas. Nunca supe porque tomaron esa decisión pero hasta el día de hoy a mi me siguen pareciendo 5 excelentes novelas juntas en un sólo libro, vagamente conectadas, así que yo no me quejo.

La primera parte transcurre en Europa y vemos a cuatro críticos literarios que son  promiscuos y fanáticos de un misterioso novelista alemán llamado Benno von Archimboldi. El sueño de estos cuatro es encontrar su ídolo que ha estado desaparecido pero publicando libros de vez en cuando.

Las dos siguientes partes ocurren en la ficticia ciudad mexicana Santa Teresa (que es igual a Ciudad Juárez) donde surgen dos nuevos protagonistas: Un profesor de literatura deprimido y un periodista norteamericano que fue a Santa Teresa a cubrir unas peleas de boxeo. Como ya sabrás en Ciudad Juárez ocurren matanzas de mujeres y secuestros. Bolaño trasladó estas historias a Santa Teresa creando un clima de tensión y peligro, igual al que existe en la  ciudad más peligrosa del mundo.

En sus últimos años, Bolaño se obsesionó por los asesinatos y se dedicó a averiguar todo lo que pudo acerca de ellos. Tanta información la estaba guardando para la cuarta e impresionante parte del libro: Una reconstrucción cronológica de los asesinatos, describe lugares, hechos, es como si leyéramos informes policiales para presenciar después un verdadero caos.

La policía no resuelve los crímenes, las investigaciones no llegan a ningún lado, un verdadero infierno. Roberto Bolaño hace que los lectores pasemos por un verdadero calvario de frustración y uno todo el tiempo piensa “pero si ahí estaba” o ¿porque no lo buscan? Obviamente es una obra de ficción, pero con el matiz que es narrada usando algo tan real como un informe policial. Esto le da un efecto inquietante a esta novela. En la quinta parte y para cerrar con broche de oro esta obra maestra Bolaño logra crear una inesperada conexión entre las matanzas de Santa Teresa y el novelista Archimboldi. Este mega libro no tiene desperdicio, altamente recomendable.