valle-inclan.jpgA decir verdad, nunca me gustó aquello de leer las correspondencias ajenas, ni siquiera, cuando estas son publicadas y su redactor ha fallecido hace largos años. Siempre me dio un poco de pudor inmiscuirme en la vida privada de aquellos artistas o personalidades que uno admira.

La razón más poderosa es que podemos salir muy desilusionados. No sé si será el caso del brillante dramaturgo español Ramón del Valle-Inclán, de quien recientemente se ha editado un libro titulado “Inédito”, que además de sacar a luz cuatro narraciones de este prestigioso escritor fallecido en 1944, publica 144 cartas reunidas por su viuda y por uno de sus hijos.

Una recopilación tan interesante como amenazadora, pues según tengo entendido, presenta un perfil de del Valle-Inclán, muy diferente al de aquel viejo bohemio que todos tenemos en mente y de esa personalidad libertina que transmiten sus narraciones.

Al parecer, se trataba de una persona pragmática y meticulosa que llevaba un registro contable detallado y poseía un especial manejo de las prácticas económicas. Lo del bohemio era un personaje al que su larga barba y su figura escuálida contribuyen a crear.

Así que ya saben, muy recomendable esta nueva publicación para aquellos que se abstengan a las consecuencias.

Vía | El Correo Gallego