Alcohólico, perdido, y siempre sintiéndose fuera de lugar, el escritor norteamericano Charles Bukowski (1920-1994) se convirtió en uno de los escritores más provocadores y prolíficos del siglo, creando un estilo que muchos críticos ni siquiera toman en cuenta, pero que ha inspirado a una generación de escritores.

buks.JPG Los panoramas desolados de la noche, el alcohol y la prostitución son temas recurrentes en los escritos de Bukowski Tonteo con la escritura durante años, pero Bukowski y sus mejores obras comenzaron a los 49 años cuando eligió dejar su trabajo en la oficina de correos y dedicarse a tiempo completo al a escritura. "Tenía dos opciones, volverme loco o morirme de hambre, y elegí morirme de hambre" comentó el Bukowski acerca de esa decisión en una carta a un amigo. A pesar de lo extremo de ese comentario, Bukowski floreció y llego a escribir 6 novelas, cientos de historias cortas y miles de poemas que se publicaron en 50 libros. Sus temas, su estilo y su forma de ver la vida son el reflejo de una vida complicada, en que vagó durante años explorando los lugares más olvidados y perdidos que se puedan imaginar, llenos de rutina, tedio y una sensación de abandono. Bukowski llegó a convertirse en una figura sumamente famosa durante su vida y contaba con numerosos admiradores, y a pesar de ello siempre siguió siendo el mismo, irascible, bebedor, cascarrabias y sumamente irónico. Cuanto más insultaba a los fánaticos, mas lo adoraban. Tal vez los críticos quieran ignorarlo, pero no es por falta de méritos o de talento, sino porque muestra otros mundos y dice "la realidad no desparece solo porque no quieran verla".